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domingo, 4 de mayo de 2014

Cinema Paradiso

Hola a todos, ¿cómo estáis? Por fin ha llegado el momento de escribir una de esas entradas que dije hace ya unos años que haría alguna vez, ya que voy a hablar sobre una película que he visto muchísimas veces, porque me encanta.

Cinema Paradiso es una de las películas más especiales que he visto en mi vida. Supongo que habrá a quien le gustará más y a quien le gustará menos, pero creo que incluso a quienes no les guste Cinema Paradiso reconocerán que es una película que tiene algo que muchas otras no tienen. Y eso, por muy conocida que sea esta película, la hace merecedora de tener su propio post.

Desde que la vi, hace ya unos cuantos años, se convirtió en una de mis películas favoritas; de hecho, un día que surgió la oportunidad no dudé en comprarla en DVD para verla cuando lo deseara. Sin embargo, esta vez la he visto gracias a una enorme casualidad, ya que encendí la televisión y no echaban nada de mi agrado, hasta que en La Sexta 3 vi una escena que me hizo dejar el mando quieto al reconocer la película. Cambiando por un instante de tema, quiero comentar que me parece una pena que precisamente este canal, La Sexta 3, vaya a desaparecer en unos días. Sí, soy consciente de que la Justicia ha resuelto el caso como se esperaba, pero creo que todos vamos a perder un gran canal de cine, lo cual es una lástima para los espectadores en general y, especialmente, para los más cinéfilos. Reconozco que echaré de menos tanto algunas de las películas que echaban como los reportajes que hacían sobre cine: entrevistas con actores, más allá de las típicas preguntas acerca de las películas que promocionan en el momento en el que están realizando la entrevista; recogida de opiniones de espectadores en las salas de cine sobre las películas que estaban en cartelera en ese momento; reportajes sobre gazapos, actores en su primera película y en la última, bandas sonoras, etc.

En fin, podría escribir un artículo entero sobre el cierre de algunas cadenas el próximo seis de mayo, pero este tiene otra finalidad, así que voy a hablar brevemente sobre los aspectos técnicos de Cinema Paradiso y a hacer un escueto resumen sobre ella. Cinema Paradiso es una película italiana, estrenada en 1988 y dirigida por Giuseppe Tornatore, quien también es el encargado del magnífico guion. Los actores principales son Philippe Noiret, Salvatore Cascio, Agnese Nano y Jacques Perrin, y la película tuvo un gran éxito a nivel internacional, consiguiendo varias nominaciones y premios, siendo el más importante de ellos el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. 

En cuanto a la historia, creo que todo se resume en una frase muy corta: es una historia de amor al cine. Es curioso, pero en todos los sitios en los que he leído información acerca de esta película, incluso en la parte trasera del DVD, se utiliza una frase muy semejante a esta para explicar su argumento. Lógicamente, lo que se desarrolla a lo largo de toda la cinta es la vida de Totó desde su infancia a la vida adulta, rememorando sobre todo la primera etapa de su vida, en su pequeño pueblo natal, en donde comenzó a sentirse fascinado por el cine. Su niñez y su adolescencia, marcadas por Alfredo, el hombre que le enseñó que el cine no era magia, sino que como todo tenía sus técnicas y trucos, son como digo las grandes protagonistas de la historia, pero siempre unidas a ese amor por el cine que Salvatore, conocido como Totó cuando era un niño, profesaba. 

Soy consciente de que muchísima gente ha visto Cinema Paradiso, porque es muy conocida y además tiene unas críticas excepcionales, pero quería con esta entrada convencer a quienes todavía no la hayan visto de que lo hagan. Para mí, y seguro que son muchos quienes se sientan identificados con esto, esta película es parte de mi vida, ya que la emoción está durante toda la película a flor de piel. Hay en el cine grandes historias, seguro, y quizás más grandes que esta, que a fin de cuentas no deja de ser la historia de un muchacho que se siente deslumbrado por el cine, pero hay muy pocas que tengan este grado de sensibilidad, imaginación y dulzura. Y sí, lo reconozco: siempre me hace emocionarme y llorar, porque Cinema Paradiso te hace olvidarlo todo para integrarte en ese pueblo italiano en el que el cine es casi el edificio más importante: en él se ríe, se llora, se aprende, se dan los primeros pasos en el amor (y en el onanismo también), y hasta se mata y se muere. 

Y si la historia es emotiva, no lo es menos la música de Ennio Morricone, un genio que una vez más hizo de las suyas componiendo una música bellísima, mágica. De hecho, durante los años en los que esta banda sonora se utilizó para el anuncio de la Lotería de Navidad, cada vez que alguien la escuchaba y decía "ah, la música de la Lotería" me entraban ganas de estrangular, matar y quemar dar rienda suelta a mis instintos más bajos, y no hablo precisamente de hacer un cruce de piernas a lo Sharon Stone. No sé si los comentarios venían de gente que no había visto Cinema Paradiso, o simplemente no se acordaban de que la música era la misma, pero de verdad me dolía que se llevara el mérito gente a la que no le correspondía llevárselo. 

Otro de los puntos fuertes de la película son, sin duda, los actores. Philippe Noiret interpreta a Alfredo, y automáticamente todos deseamos haber tenido un Alfredo en nuestras vidas; una persona que nos explicara, por ejemplo, que los personajes de las películas, como los perritos de 101 dálmatas, no sufren, por muy mala que sea Cruella de Vil (sí, yo lloré por culpa de esa bruja cuando me llevaron al cine por primera vez, con cinco añitos). Si Alfredo es entrañable, no lo es menos Totó, especialmente cuando es un niño que se asombra con todo lo que sale en la pantalla y que está deseoso de aprender todos los secretos que Alfredo le puede enseñar. Luego hay otros personajes interesantes, como la madre de Totó, y los secundarios, que son estupendos, pero sin duda Salvatore y Alfredo son el alma de Cinema Paradiso

No os voy a contar el final, claro está, pero para mí es perfecto, y la muestra clara de que un final en el que no todo es rosa y purpurina no es un final imperfecto; al contrario, el mensaje de la película, al menos en este caso concreto, cobra más fuerza si cabe. 

Espero que os haya gustado mucho esta entrada, hayáis visto la película o no. Lo cierto es que en uno de los primeros post dije que Cinema Paradiso tendría una entrada aquí, y aunque he tardado en hacerlo, finalmente he cumplido mi promesa. Para mí, esta es una entrada muy especial, ya que como os he dicho esta película representa algo único y la he visto un millón de veces, y sin embargo cada vez que la veo vuelvo a sentir exactamente lo mismo que la primera vez: emoción en estado puro. Así que si la habéis visto, volved a verla, y si no lo habéis hecho, estáis tardando en buscarla y comenzar a disfrutar. 

Antes de terminar, quería deciros que estoy tardando en actualizar porque he tenido unos días complicados, tanto a nivel de trabajo como a nivel de salud, ya que mi vista parece resentirse de tanto libro, tanta película y tanto ordenador. Así que quiero daros las gracias por vuestra paciencia y porque he visto que muchos habéis entrado en el blog el sábado esperando una nueva entrada, y no he podido publicar hasta hoy. Disculpadme y sabed que hago lo que puedo por actualizar y por tener el blog al día. A veces me planteo escribir entradas más breves que me pueda tomar más a la ligera y que pueda escribir con el piloto automático puesto, pero creo que se perdería todo el sentido que este blog ha tenido siempre, así que de momento creo que es bueno quedarse tal y como estamos. Un beso a todos y como siempre os digo, nos leemos. 



viernes, 4 de octubre de 2013

La voz dormida (libro)

Hola a todos. Supongo que después de la última entrada muchos estabais esperando la segunda parte de ese post, pero he preferido intercalarla con esta para que haya más variedad en el blog. Así que hoy no os voy a hablar de una película, a pesar de la versión cinematográfica que se hizo de esta novela hace un par de años, sino del propio libro en el que se basa la cinta. La película no la he visto, pero tengo muchas ganas de hacerlo tras haber terminado de leer la novela, la cual, por cierto, me tocó en un sorteo hace ya un tiempo pero no había leído hasta ahora.

Sé que en cuanto diga que la novela está ambientada en la posguerra española, alguno va a dejar de leer. Lo sé: mucha gente está harta de leer y de ver cine sobre la posguerra. Es cierto que es un tema que está muy explotado y en el que normalmente se tiende a idealizar a unos y condenar a otros, sin atender a casos individuales ni a que en ambos bandos se cometían abusos y tropelías. Pero, si sois de esos, os pido que leáis la entrada completa y luego decidáis. Estoy segura de que no os arrepentiréis.

La voz dormida trata, sobre todo, de personas. De personas que sufren, pero que pese a todo siguen adelante con esperanza, valentía e ilusión por el futuro. Lo fácil  habría sido escribir un libro en el que solamente se plasmara el dolor, la angustia y las ansias de venganza de los republicanos, pero la historia no se queda en lo fácil y va más allá. Como en la vida, hay momentos buenos y malos. Pero sobre todo, hay algo que está presente a lo  largo de toda la novela: los personajes nunca pierden su dignidad, a pesar de las difíciles circunstancias que les toca vivir.

Hortensia está encarcelada en una prisión de mujeres en Madrid durante los años de la posguerra. Su hermana, Pepita, decide instalarse allí para estar cerca de ella, que está embarazada mientras espera su sentencia. Mientras, el marido de Hortensia, Felipe, sigue en la lucha, acompañando a Paulino, quien a su vez es hermano de una joven que comparte cárcel con Hortensia y con otras compañeras como Tomasa o Reme. Sus historias personales, así como las de otros personajes, se irán cruzando entre sí, en ocasiones sin que los propios protagonistas lo sepan. Con el paso de tiempo, este logrará curar algunas heridas, pero otras seguirán siempre latentes debido a su profundidad. 

Es esta una historia de mujeres fuertes y valientes, pero que está escrita para ser leída por todos. Los personajes femeninos son los más abundantes y también los que están mejor dibujados, destacando sobre todo Pepita, de la que conocemos tantos detalles que nos la llegamos a imaginar a la perfección tanto física como mentalmente. Pero los personajes secundarios también están muy bien explotados, y gracias a ellos conocemos los distintos perfiles de las mujeres presas durante esta época: las hay aguerridas, reservadas, temerosas, etc., pero todas, absolutamente todas ellas, se definen con una palabra: luchadoras. Los hombres ocupan un lugar más discreto, y suelen estar más presentes por las palabras de las mujeres que por sus actos, aunque también aparecen y realizan importantes movimientos llegado el momento.

A pesar de que, como veis, la historia es muy triste (y eso que he omitido cosas que la propia escritora avanza nada más empezar la novela), no es para nada un libro que únicamente transmita dolor. Hay alegrías, amistad, amor, encuentros, nacimientos y buenas noticias. Es cierto que hay momentos trágicos, que llevan a la emoción del lector, pero muchos otros son felices, aunque algunos solo lo sean a su manera. Podríamos decir pues que hay un cierto equilibrio que, aunque se escora en ocasiones hacia lo malo, también lo hace hacia lo bueno en otras que, aunque menos numerosas, también son muy importantes.

Os decía antes que tengo muchas ganas de ver la película de 2011, y es totalmente cierto; sin embargo, no puedo ocultar que creo que el libro me va a gustar más. Y es que, dejando a un lado la historia que se narra, estamos hablando de un libro escrito con un amor, una sinceridad y una esperanza que impacta. Se nota que la autora, Dulce Chacón, la escribió plasmando una mezcla de ficción y realidad empapada con los recuerdos de quienes vivieron esos tristes años. Una de sus fuentes de inspiración fue lo ocurrido en su lugar de nacimiento, Zafra, en donde la represión franquista fue brutal, y si bien la familia de la escritora pertenecía al bando sublevado ella pronto se sentiría muy próxima a otras ideologías políticas, más afines a lo que reivindicaban en su momento los republicanos, como los que protagonizan su libro. Como esto lo explicó en su día la propia Dulce Chacón en una entrevista concedida a el diario El País, he decidido dejaros el enlace para que tengáis un fácil acceso a sus palabras. Para aquellos que ya hayáis leído la novela y para los que lo hagáis, también os dejo otro enlace, pero cuidado con él porque se desvelan spoilers importantes. En este enlace aparece la Pepita real que inspiró a la de ficción, contando muchas de las cosas que se narran en el libro.

La voz dormida tiene además dos cualidades imprescindibles para mí en una novela: engancha e involucra al lector en la historia y está muy bien construida, atándose todos los cabos al finalizar las distintas tramas. Si a esto le sumamos su brillante estructura, en tres partes formadas por capítulos muy breves que facilitan enormemente  la lectura, y que es una novela magníficamente escrita, tendremos ya todas las claves que explican que estamos ante un gran libro. Por si esto fuera poco, los personajes principales logran la empatía del lector, ya que este espera que tras tantas penurias lleguen momentos más felices para ellos.

El otro día recibí un correo preguntándome qué música escuchaba mientras leía, porque puse un tweet diciendo que estaba escuchando música y leyendo a la vez. La noche en la que leí las primeras páginas escuché Las cuatro estaciones, de Antonio Vivaldi, y al día siguiente la banda sonora de la película La Misión, de Ennio Morricone, del que soy fan incondicional. En el otro ordenador tenía ambas obras completas, pero en este no, así que las escuché a través de Youtube. Como hay gente que se molesta si enlazas sus vídeos no lo voy a hacer, pero es una búsqueda muy sencilla y creo que tampoco es estrictamente necesario hacerlo.

Gracias a todos los que os interesáis por estos detalles. La próxima vez intentaré ser más explícita, pero no pensé que este comentario despertara curiosidad. Ahora que lo sé pondré más cuidado en este tipo de tweets.

Me despido ya, esperando que os guste muchísimo el libro y que incluso los más reacios os acerquéis a él. De verdad que al final sentiréis que es más un libro de historias personales que de la posguerra. Nos leemos.