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viernes, 11 de octubre de 2013

Noche de cine II: AzulOscuroCasiNegro

Hola a todos. Antes de comenzar la continuación de este post, tengo que haceros una pregunta, a la que podéis contestarme utilizando los comentarios o el correo. Desde hace unas semanas han crecido vertiginosamente las visitas a la entrada sobre la película La decisión de Sophie, y me gustaría saber el motivo, porque no creo que todo sea una coincidencia. Para mi sorpresa ha sobrepasado en visitas a la que hasta este momento había sido la entrada más popular de este blog, que no es otra que la dedicada al mago Dynamo Siempre os lo digo, pero me resulta muy curioso: las entradas que están menos preparadas y que surgen más de la casualidad son las que obtienen mejores resultados. 

Pero este post que estoy escribiendo ahora mismo sí es muy premeditado, ya que va a tratar sobre una película que siempre he querido ver, puesto que había leído cosas muy positivas sobre ella. De hecho, puede que sea la película española sobre la que más comentarios positivos he escuchado y leído en los últimos años, así que ese consenso me provocaba mucha curiosidad. 

Después de ver Los amantes pasajeros me quedé con ganas de ver una película más convencional, y todavía era temprano, así que recordé que tenía muchas ganas de ver AzulOscuroCasiNegro (por cierto, ¡qué rollo escribir el título sin separación entre las palabras!). Creo que este es el instante preciso en el que debo confesar algo: cuando una película me interesa realmente, intento no leer de qué va, para no "estropearme" la sorpresa de la trama, y en esta ocasión no tenía ni idea del argumento de la cinta. Y, a pesar de que parece que estoy tirando piedras contra mi propio tejado, aunque es cierto que yo normalmente solo cuento el inicio de la historia, tengo que decir que hacer esto me da muy buenos resultados. Solo así he podido evitar saber la razón del título de la película hasta que la he visto.

Pero como sabéis que yo no desvelo detalles importantes, os voy a hacer un resumen de cómo comienza la historia que se plantea en la película.
El primero en aparecer es Jorge, un chico que trabaja en la portería de su edificio debido a la enfermedad de su padre, a quien tiene que cuidar y vigilar. Ha ido compaginando estas tareas con sus estudios de empresariales, y afrontará una ardua búsqueda de trabajo que le hará sentirse cada vez más frustrado. Jorge tiene un hermano que se encuentra en la cárcel y que se enamora de Paula, una presa que sufre las vejaciones de otras reclusas y que desea quedarse embarazada para que se efectúe su traslado al módulo de maternidad, donde se encontraría más protegida. Por otra parte, veremos la relación de Jorge con su mejor amigo, quien a su vez tendrá una relación extraña con su padre debido a unas difíciles circunstancias, y con su vecina, con la que tiene una relación amistosa-sentimental.

Como veis, estamos ante una película bastante coral en la que, además, las distintas historias se van cruzando, dando lugar a que las relaciones entre los personajes se vayan estrechando poco a poco. Aún así, la trama principal es en todo momento la complicada relación entre Jorge, Antonio (su hermano) y Paula, que irá evolucionando con el tiempo y con las circunstancias que la rodean. Y me tengo que quedar aquí porque con una palabra más estropearía la película a cualquiera que todavía no la haya visto.

Esta película es la famosa ópera prima de Daniel Sánchez Arévalo y, según muchos, una de sus mejores películas. De momento creo recordar que de este director solamente he visto esta película y Gordos, y definitivamente me quedo con AzulOscuroCasiNegro, aunque quizás Gordos esté mejor rodada y más cuidada técnicamente, además de tratar una historia menos manida que la de AzulOscuroCasiNegro.

Y es que ese es el principal talón de Aquiles de esta película: a pesar de todo, es bastante previsible y lineal. Pero esto es, junto con cierta sencillez técnica (que por otra parte, tampoco es malo) lo menos bueno de la cinta.

La historia que se nos cuenta es interesante, tiene distintos matices en los que caben muchos sentimientos contradictorios (algo que también pasa en Gordos) y está bien contada. Se nota que se han cuidado mucho los detalles del guión, y que es la película que el director quería hacer, a pesar de que era un debutante. Otra de las características más destacables de la película son, sin duda, los actores. El casting hace que la película sea la que es, porque todos los actores están estupendos. Quim Gutiérrez borda el papel de Jorge, siendo capaz de mostrarnos hasta las luchas internas del propio personaje; Marta Etura está fantástica, como siempre, dando vida a Paula, un personaje en el que se mezclan la fortaleza con la dulzura y la fragilidad. Pero, ¿qué decir de Antonio de la Torre? Pues que no se puede ser mejor actor. Es impresionante lo que hace este hombre con cualquier personaje, parece un camaleón que se mimetiza con cada papel que consigue. Sabéis que esta semana el ministro de Hacienda ha sacado los pies del tiesto dejando caer que el cine español no tiene calidad. Pues bien, yo le recomendaría al señor Montoro que viera alguna película de Antonio de la Torre y que luego juzgara. Si puede nombrar muchos actores más talentosos que este, él gana.

La película es pequeña, y no puede verse esperando a que sea una obra de grandes recursos, pero no le hace falta más: es una cinta bonita y dulce a pesar de que los protagonistas no viven cómodamente. De hecho, es curioso que, a pesar de la dureza de la mayor parte de las historias que se nos cuentan, el regusto que nos deja el desenlace no es amargo, y eso que no todo acaba en un fácil cuento de hadas. Quizás su mérito sea el de asemejarse a la vida real, mostrando los éxitos pero sobre todo los sinsabores que todos pasamos en algunas etapas. Y Sánchez Arévalo parece un maestro en estas lides.

En fin, no tengo mucho más que aportar. Creo que el resto ya depende de vosotros y de vuestras ganas de ver la película. A mí me ha encantado, sobre todo porque no es una película de grandes pretensiones, sino encaminada a lo que deberían estarlo todas las películas: a ser una película para disfrutar del cine. Y eso es más de lo que ofrecen otras muchas, tanto españolas como extranjeras. Así que hoy me quedo con un película española y buena. Una tristeza que algunos políticos no vayan más al cine.



*Cartel de http://www.filmaffinity.com.




sábado, 6 de abril de 2013

Los últimos días

Hola a todos. Por fin he conseguido tener un rato libre después de una estresante semana llena de trabajo y agobios, aunque en la que pude sacar tiempo para ir al cine una noche, y precisamente de la película que vi os voy a hablar en esta entrada.

Lo primero que debo confesar es que hacía bastante tiempo que no iba al cine. Me encanta hacerlo, y sigo pensando que tiene un encanto especial ver las películas en una cómoda sala de cine. Sin embargo, también le encuentro algunos inconvenientes, como la ausencia de salas que ofrezcan películas en V.O.S. en muchas zonas de España y de otras que oferten películas no tan recientes pero a precios más competitivos, y, por supuesto, el elevado precio de una entrada de cine, a veces casi prohibitivo.

En fin, quizá este sea un buen tema para otra entrada, pero esta tiene otro objetivo. Y ese es hablaros de Los últimos días, una película española que se estrenó la pasada semana, dirigida por David y Àlex Pastor y protagonizada por Quim Gutiérrez, José Coronado y Marta Etura.

En cuanto al argumento de la película, creo que tanto el título como el cartel son bastante explícitos. Estamos ante una película de corte apocalíptico, en la que todo el planeta se ve expuesto a constantes ataques de pánico al salir a la calle, lo que provoca que la mayoría de la población mundial opte por no salir a la calle, presa del miedo. En medio de todo este caos, Marc decide ir a buscar a su novia, Julia, con la que además vive un momento complicado en lo sentimental. En su búsqueda se verá acompañado por un extraño compañero de viaje, Enrique, en un contexto en el que ambos tendrán que ir solventando las diferencias que los distancian si quieren sobrevivir.

Antes de nada, tengo que aclarar que no es este tipo de cine uno de los que más me apasionan. Sin embargo, me ha parecido una película muy entretenida, bien resuelta a nivel de imagen y efectos especiales y con una historia que, aunque manida, funciona por las interpretaciones de sus actores y también quizá por dejar lugar a la esperanza en medio del caos, algo que en otras películas del género no se da. Además, las subtramas que se nos presentan en los numerosos flashbacks presentes a lo largo de toda la película nos van acercando más a los protagonistas y a su vida anterior al desastre: aspiraciones, prioridades, rutina, miedos, etc., permitiéndonos ubicar las reacciones de estos personajes ante la tragedia.

Como siempre, hay cosas mejorables. Algunos diálogos son absurdos y nos dejan mirando a la pantalla con cara de tontos, alguna escena bastante surrealista nos chirría, la escena de cama incluye un pezón a todas luces innecesario que no hace más que revivir ciertos tópicos sobre el cine español (por mucho que Marta Etura sea preciosa) y el final es algo previsible, aunque es verdad que tiene un toque original.

Pese a ello, creo que Los últimos días es una notable película que arriesga además apostando por un formato muy poco rodado en España, punto por lo cual ya merece una mención especial. Es una buena película de entretenimiento y, además, creo que realiza una escalofriante metáfora sobre la realidad actual y el aislamiento al que cada vez nos autosometemos más, y de cómo nos vamos convirtiendo de personas a máquinas que quedan representadas como un número sin nombre ni apellidos.

Desde luego, si os atrae el argumento os gustará la película, porque creo que cumple con las reglas básicas del cine apocalíptico. Si no, podéis darle una oportunidad y quizás os llevaréis una sorpresa, como yo. Y si tenéis la suerte de poder verla en una gran pantalla de cine y sentados en unas butacas bien cómodas, seguro que la disfrutáis el doble, así que aprovechad ahora que está en cartelera para verla.

Por mi parte tengo solo algo más que añadir, y es que ya tengo en mente otra entrada, que en realidad debería haber sido anterior a esta pero que he decidido posponer por la actualidad de Los últimos días. En cuanto pueda os escribo y os la dejo publicada. Nos leemos.


*Cartel extraído de www.filmaffinity.com

domingo, 17 de febrero de 2013

Celda 211

Hola a todos. Hoy os traigo un comentario sobre una película de esas que hacen replantearte cosas, reflexionar mientras la ves e implicarte en la historia que cuenta, intentando averiguar qué harías tú de estar en el lugar de algún personaje. Soy muy partidaria de las películas que únicamente buscan el entretenimiento del espectador, por mucho que algunas personas se muestren totalmente en contra de este tipo de cine. Está claro que de vez en cuando ver una película ñoña, simplemente graciosa o, digámoslo de este modo, fácil, es tan sano y necesario como rendirse a un buen helado de chocolate o a un trozo de tarta de queso. Sin embargo, hay que evitar el empacho (siguiendo con el símil culinario) y buscar un cierto equilibro entre lo superfluo pero necesario y aquello que nos conviene. Y en la segunda categoría está sin duda esta película,  una de las mejores cintas españolas que he visto hasta la fecha.

Todos sabéis que esta película recibió en su momento muchísimos premios, y aunque yo suelo tomarme las nominaciones y los premios con cautela porque considero que detrás de estos reconocimientos en muchos casos hay cuestiones que nada tienen que ver con la calidad de las cintas, en este caso están plenamente justificados. Se trata de una película de factura impecable y extremedamente cuidada, lo cual se nota en todos los detalles que la rodean.


Celda 211 está dirigida de manera magistral por Daniel Monzón, y como podréis intuir por el cartel tiene como protagonista a Luis Tosar, a quien podría estar elogiando hasta el siguiente post por su gran trabajo en cada película que estrena (¿realmente hay un actor mejor en España que este hombre?). Sin embargo, el enorme talento de Tosar no resta brillantez a sus compañeros, muy especialmente a Alberto Ammann, cuyo personaje dispara en la conciencia del espectador debido a su evolución y a las situaciones a las que tendrá que hacer frente.

Y es que Ammann interpreta a un funcionario al que acaban de contratar para trabajar en una prisión, y que decide ir a la cárcel el día antes de su incorporación para conocer la labor que allí se desempeña y las instalaciones en general, con tan mala suerte que ese mismo día se produce en el recinto un grave motín. No logra escapar y tendrá que integrarse entre los presos haciéndose pasar por uno de ellos, aproximándose para ello a su líder, Malamadre (Luis Tosar). A partir de ahí, el personaje de Ammann se ve envuelto en situaciones límite, en las que el bien y el mal se irán difuminando a medida que se va sintiendo ultrajado por las autoridades, muy especialmente en todo lo relacionado con su pareja, interpretada por Marta Etura; de hecho, termina por asumir las reivindicaciones de los presos como propias. Pero con esta película no quiero hacer un resumen, porque creo que es mucho mejor verla sin saber muy bien de qué va, quedándose con la idea básica del motín en la cárcel, ya que estropearía mucho el efecto sorpresa que tiene el guion.

La cinta mantiene un gran ritmo a lo largo de toda la trama, gracias a los planos utilizados y a los giros de la historia, que mantiene la intriga en todo momento; la propia evolución de los personajes, sobre de todo de los dos protagonistas, tiene tantos contrastes que hace que la película sea entretenida hasta el final. Y si hay algo que destaca, como ya he dicho antes, es la calidad del reparto, ya que todos los actores están en verdad espectaculares en sus papeles, y son los que le dan verdaderamente alma a la película.

Cuando acabas de ver la cinta te quedas reflexionando sobre cómo actúa el funcionario, sobre cómo varía su visión de las cosas, su posicionamiento y su vida por una circunstancia totalmente azarosa. Creo que esta fase es la más importante de una película: lo que nos deja tras verla. Y sin duda Celda 211 cumple con esta premisa de hacernos pensar sobre lo que hemos visto.

Me quedo viendo los Premios Goya. Espero poder escribir muy pronto. Hasta entonces, nos leemos.