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miércoles, 27 de febrero de 2013

Quédate a mi lado

Hoy os traigo una de las entradas más especiales de toda la andadura de este blog. Trata sobre una película, y no, no es la mejor película del mundo, ni tan siquiera la mejor de las que he comentado, pero es una cinta que ha ocupado desde la primera vez que la vi un lugar muy especial en mi vida. Esta es una de las primeras películas que fui a ver al cine, o, al menos, una de las primeras veces que fui al cine a ver una película con un contenido más adulto, ya que si bien de pequeña iba habitualmente al cine solía ver películas infantiles. Echando la vista atrás, creo que esta película supuso la transición hacia unos gustos más maduros, y sin duda contribuyó a que empezara a ver otro tipo de películas.

Como veis, esta película es Quédate a mi lado, y aprovechando que el domingo por la noche la emitieron en Antena 3 la vi por enésima vez con la intención de hacer esta entrada. 

La cinta está protagonizada por Susan Sarandon, Ed Harris y Julia Roberts, y a pesar de mi alergia a esta última actriz en esta película no puedo decir que no haga un buen papel. De mi devoción por Ed Harris ya os hablé en la entrada que dediqué a la película sobre Pollock, y Susan Sarandon también me encanta. El director de la cinta es el célebre Chris Columbus, artífice de un buen número de películas muy conocidas para el gran público, como por ejemplo algunas de la saga Harry Potter. Rebuscando he visto que la película es de 1998, cuando yo tenía exactamente siete añitos.

Sé que la historia es muy convencional, pero atrapa y conmueve en todo momento. Estamos ante una expareja bastante mal avenida, a los que distancia todavía más la tercera en discordia, Isabel, una joven fotógrafa. Además, los hijos de la pareja, Ben y Anna, no se tomarán bien la llegada a sus vidas de Isabel, intentando por todos los medios hacerle la vida imposible. Sin embargo, todo cambiará con el terrible problema de salud al que tendrá que enfrentarse la madre de los niños, Jackie. La relación entre ella e Isabel se irá normalizando, y eso contribuirá a que los niños también vayan viendo con mejores ojos a la novia de su padre. Por el medio, muchísimas escenas para el recuerdo, llenas de emoción pero también de grandes momentos de alegría.

Ese es precisamente el gran mérito de la película: la historia es trágica, pero no se lleva a un dramatismo extremo, habiendo instantes de verdadera felicidad. De hecho, una de las mejores cosas de la película a mi parecer es el final, ya que no se aprovecha un momento que podría ser especialmente lacrimógeno, de esos que suelen funcionar tan bien en las películas, como es el momento de la muerte de Jackie. Se prefiere en su lugar cerrar la historia con una imagen muy bonita de la familia, en Navidad.

¿Qué problemas presenta la película? Me habría gustado que el personaje de Ed Harris, Luke, tuviera un mayor protagonismo, ya que a pesar del peso que tiene en la trama a veces no cuenta con los suficientes minutos en pantalla. La trama a veces es un poco simple, y los personajes no están demasiado dibujados, aunque sí lo suficiente como para establecer cierto contacto con ellos. Hay quien acusa a la película de abusar de recursos para buscar la lágrima, pero como acabo de decir creo que hay momentos de ese tipo que se evitan, sobre todo los más drásticos.

Sin embargo, a favor tiene contar con una fotografía increíble, unas interpretaciones magníficas, incluidas las de los niños, Jena Malone y Liam Aiken, y una banda sonora simplemente espectacular. De hecho otra de las cosas que me ha acompañado siempre a lo largo de mi vida ha sido una canción que aparece varias veces en la historia, y que por cierto, también sonaba en un precioso anuncio de telefonía móvil, cuando esta era más una utopía que una realidad y casi nadie tenía un móvil en casa. Así que hoy, para cerrar el círculo de esta entrada tan personal y tan especial para mí, os dejo el vídeo de la canción. Espero que la disfrutéis. Nos leemos.





miércoles, 9 de enero de 2013

Trabajo, trabajo y más trabajo

Hola a todos. Como veis, he tardado bastante en publicar una nueva entrada. La verdad es que estoy muy agobiada, tengo mucho trabajo por hacer y en ello estoy, centrada en los estudios y en intentar sacar el curso adelante. Me da mucha rabia no poder escribir más, pero apenas me conecto, estoy bastante desconectada del mundo y el tiempo de descanso que tengo lo dedico a dormir y a estar con la familia.Intentaré hacer algunas entradas, en este caso seguramente sobre música o arte, ya que me he dado cuenta que a este último lo tengo un poco de lado y mi tía me ha regalado unos libros preciosos sobre este tema, que ya os he dicho que me encanta.

Como para hoy no he podido preparar nada, os voy a dejar una canción que he descubierto hace poco y que ya es muy especial para mí.. A lo mejor os sorprende esta elección, porque no es del estilo de las que suelo publicar, pero me parece magnética, dulce y, lo mejor de todo, habla de ese aire nuevo que entra de vez en cuando en nuestra vida prometiendo quedarse mucho tiempo a nuestro lado. En fin, espero que os guste y que podamos leernos en muy poco tiempo. Gracias por seguir estando ahí día a día.



lunes, 24 de diciembre de 2012

Videobox: guerra de guitarras

¿Cómo estáis? Espero que afrontéis con cierta ilusión (y si no con ilusión, si al menos con cierto optimismo) esta Navidad. A mí no es una fecha que me agrade demasiado, pero intento llevarlo con buen ánimo y sin pensar demasiado en cosas que duelen, como las ausencias u otro tipo de problemáticas.

El motivo de esta entrada es comentaros algo que me pasó el viernes y que mejoró un poco mi opinión sobre MTV. Realmente soy de esas personas que se quejan de que siempre ponen programas de calidad bastante discutible y muy pocos videoclips y programas de corte musical, que son lo que en un principio deberían emitir, y no suelo ver demasiado esta cadena precisamente por esto.

El viernes desayuné y puse la televisión, y aunque normalmente veo Top Gear, que ya os he dicho que me encanta, acabé viendo MTV porque estaban poniendo éxitos clásicos, como Personal Jesus, de Depeche Mode.




Pero como esto fue muy temprano y no había pasado muy buena noche porque estaba regular de salud por una de mis alergias me quedé dormida un buen rato. Y después de esto vino la sorpresa agradable del día: me desperté con una de mis canciones favoritas, mi adorada Yellow, de Coldplay. Cuando me despejé un poco me di cuenta de que estaban echando un programa de Videobox, en este caso sobre, textualmente, una "guerra de guitarras". Después de Coldplay aparecieron diversas canciones de U2, Green Day y The Killers, en lo que quería ser una especie de competición entre estos grupos. A continuación, os voy a dejar algunas de las canciones que aparecían en esta contienda, para que las disfrutéis y, porque no, seleccionéis la que más os guste.

De Coldplay, vi Yellow e In my place, que son sin duda dos de mis canciones preferidas, no solamente de este grupo sino en general.



 De U2, llegué a tiempo de ver dos de sus videoclips, el primero de los cuales nunca había visto.


De Green Day solamente recuerdo haber visto uno de sus vídeos, y fue nada menos que este que os dejo a continuación, que significó su renacimiento.


 Y ya para finalizar, os cuelgo los videoclips que eligieron de The Killers, siendo uno de ellos un clásico y el otro de un tema muy reciente, que ha sido uno de sus últimos singles.

Sobra decir que creo que este tipo de música debería sonar más en MTV, tan dispuesta siempre a promocionar a las llamadas divas y a los fenómenos de cada año, sin contar apenas con artistas de otro espectro. Quizá si aumentaran su emisión de música de diferentes tipos y se hicieran un lavado de cara tendrían el prestigio que algún día tuvieron, y que hoy está bastante deslucido. En mi lista de guerra de guitarras habría incluido a Muse, pero me conformo con los artistas que aquí aparecen, ya que todos tienen grandes trabajos que merecen varias escuchas.

Espero que hayáis disfrutado de esta dosis de buena música y que tengáis una gran Nochebuena y una magnífica Navidad, y que si no os gustan estas fiestas al menos no lo paséis mal estos días. Muchos besos y ya sabéis, nos leemos.

lunes, 17 de diciembre de 2012

El último arreón

Hola a todos de nuevo. Como os dije el último día que escribí, estoy apurando el cuatrimestre, con lo que ello conlleva: tener muy poco tiempo para pasarme por aquí. Además, a esto se ha unido alguna que otra circunstancia personal adversa que ha impedido que tuviera más tiempo libre en los últimos días.

Ahora mismo estoy estudiando, me quedan seis páginas para terminar el temario pero me da una pereza increíble terminarlo. Me suele pasar, cuando llego hacia el final del temario en lugar de sentirme animada para acabar de estudiar lo que me ocurre es que no quiero seguir. Pero bueno, quedan muchas horas por delante y finalizaré el temario sí o sí.

A quien no le gusta nada que esté estudiando y se pone de los nervios solo de verme concentrada en los apuntes es a mi bichito, que intenta llamar mi atención haciendo todas las gamberradas posibles y más. Ahora parece que ha entendido que tengo que estudiar y que no le puedo hacer demasiado caso y está sentada sobre la silla de mi escritorio. Como disculpa por no ofreceros nada nuevo, os dejo una foto que me encanta y que ahora mismo tengo de fondo de pantalla de mi ordenador. La hice una noche en la que también me quedé estudiando y ella, harta de que no le prestara atención, se puso encima de mi libro impidiendo que siguiera con el estudio.


¿No os encanta su cara de enfado/tristeza/orden? Cada vez que veo esta foto sonrío, sobre todo cuando estoy lejos de ella.

Como estoy un poco desanimada y algo falta de energía, os voy a dejar un temazo que siempre que lo escucho me deja muy buen sabor de boca (no como a los chicos que salen en el videoclip, por cierto ;-)) y me da ese empujón que a veces nos falta, como cuando estamos como yo en pleno proceso de estudios.


Como veis, la canción es So what, de Pink, y como muchos sabréis se la dedicó al que entonces era su exmarido, aunque luego volvieron y tuvieron una hija. El videoclip es una obra de arte y una oportunidad para echarse unas risas con las situaciones que se plantean tras una ruptura sentimental.

En fin, como ya os dije espero terminar el libro que tengo pendiente y dejaros aquí un comentario, y también subir algunas opiniones sobre varias películas que también tengo que escribir. Espero poder hacerlo muy pronto. Como siempre, gracias por leerme y por estar ahí, y mucho ánimo a los que tengáis que estudiar. Nos leemos.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Nueva playlist

Hola a todos de nuevo :-) Como habéis visto, estos días no he tenido tiempo de escribir nada, ya que estoy en los últimos días del cuatrimestre y estoy a tope de trabajo. Pero no quiero seguir más tiempo sin que haya una nueva entrada, así que he pensado en poner otra playlist, ya que por lo que me comentáis y por las visitas que tuvieron anteriores entradas de este estilo os gustan bastante.

Por mi parte, tengo que decir que como la música me relaja tanto me vendrá bien escucharlas, aunque ya haya superado la semana crítica. Espero que la selección escogida os guste y prometo volver a escribir pronto, porque he empezado a leer un libro que me está gustando bastante (pero he cometido la torpeza de dejarlo en el piso de estudiantes) y he visto un par de películas, una muy buena y otra simpática y entretenida. De momento, os dejo con estas canciones. Como siempre, gracias por estar ahí y por el aumento espectacular de visitas que está teniendo el blog.

1. How you remind me, de Nickelback. Simplemente, me encanta.



2. Islands, de The xx. La verdad es que podría haber elegido cualquier otra canción de este grupo, pero hoy me decanto por esta.


3. It's my own cheating heart that makes me cry, de Glasvegas. Hacía tiempo que no escuchaba a este grupo, pero me ha venido a la mente esta canción porque desde que la descubrí me encantó.


4. Politik, de Coldplay. Coldplay se merecerían una entrada por si mismos, pero hoy me quedo con este temazo.


5. Scar Tissue, de Red Hot Chili Peppers. No os podría decir qué tiene esta canción, pero nunca me aburre escucharla, y eso que llevo muchos años haciéndolo. Además me trae muchos recuerdos.


6. Coffee and TV, de Blur. Enorme canción y gran videoclip. También me trae recuerdos, aunque de otra clase. Me sigue gustando como el primer día.


Y aunque tengo más temas en la recámara, lo voy a dejar aquí. Espero que os haya gustado esta entrada y también espero poder entrar a escribir más a menudo. Gracias por estar ahí.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Seven Nation Army

Hoy he tenido un día un poco raro en cuanto a lo musical se refiere. A veces se me pega una canción muchísimo y no lo puedo explicar, porque no me suele pasar por haberla escuchado en ese momento ni por haber leído nada sobre el artista que la interpreta. Y aunque ahora estoy escuchando a Kasabian, a los cuales os recomiendo sin dudarlo, me he pasado el día escuchando Seven Nation Army, de The White Stripes.




El vídeo es increíble, por su dinamismo y sus brillantes colores,  pero la canción es todavía mejor. Creo que gran parte de la culpa de que el tema sea tan redondo es del riff de guitarra, tan reconocible y pegadizo que después de escuchar la canción una sola vez hace que te acuerdes de ella para siempre. De hecho, para mí forma parte de ese selecto grupo de canciones que tengo reservadas para escucharlas en cualquier situación, porque nunca me canso de ellas.

Algún día haré una entrada poniendo aquí las canciones que forman parte de una carpeta de mi mp4 a la que en su día puse el ridículo nombre de "Canciones chachis" ;-)

De paso, utilizo esta entrada para deciros que estos días voy a estar muy liada, aunque intentaré dejaros algo escrito de manera regular, ya que las visitas no hacen más que subir y subir. Mil gracias a todos por estar ahí, y, como siempre, nos leemos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Música para la melancolía

Hola a todos. Hoy voy a hacer una entrada un poco más especial que las demás, porque es bastante improvisada y no tiene mucho que ver con el resto. Se me ha ocurrido en mi viaje de vuelta en tren de esta tarde, y aunque al principio me ha dado un poco de vergüenza publicar algo así creo que es un post que puede valer la pena, sobre todo por la música elegida.

Al ir hacia Santiago he decidido cambiar un poco de música, porque últimamente siempre escuchaba Muse, y he visto que tenía a Travis en el mp4. Creo recordar que ya os hablé en otras entradas de este grupo, que descubrí siendo bastante pequeña, por la época de su éxito con el disco The invisible band. Hace unos años retomé mi gusto por ellos y hasta tuve una ligera obsesión, que parece permanecer a día de hoy. Así que empecé a escuchar el disco que he mencionado antes, que por cierto, tuve que comprar por Ebay porque está descatalogado en todas partes. La primera canción es Sing, y es uno de sus temas más conocidos.




Después pasé a escuchar Side, que para mí es una de las mejores canciones de Travis sin ninguna duda. Como hacía tiempo que no la escuchaba y estaba un poco melancólica la escuché en bucle unas cuantas veces, tantas que hasta me dio un poco de apuro que el chico que iba sentado a mi lado se diera cuenta de que estaba escuchando la misma canción repetida durante todo el trayecto. Pero aún así seguí con ella hasta casi el final del viaje.



Y ya en los últimos minutos del viaje de ida estuve escuchando otra de esas canciones de Travis que siempre que las escucho me emocionan. Me parece simplemente espectacular, se llama Closer y os la dejo también para que la escuchéis y juzguéis vosotros mismos.



Ya os he hablado alguna vez de este gran grupo, pero siempre me gusta recordar que son una banda fantástica y muy minusvalorada, cuando han sentado las bases para que otros grupos tuvieran un enorme éxito, como mis adorados Coldplay. De hecho el propio Chris Martin ha llegado a decir que se considera un pequeño Fran Healy, que es el líder de Travis. Y bien, con esta canción acabé mi viaje de ida.

La vuelta fue algo distinta. De repente, me sentí mucho más melancólica, sin razón aparente, y acabé escuchando a M-Clan, que es uno de esos grupos que siempre me han gustado y a los que siempre acabo volviendo de vez en cuando. Escuché varias canciones, pero las dos que más pesaron sobre mi ánimo fueron Maggie despierta y Miedo. La primera, porque me recuerda mucho a un período de mi vida muy tranquilo y feliz, aunque también con los cambios típicos de la preadolescencia. La propia canción lleva implícita una nostalgia que se contagia a quien la escucha, como me pasó a mí. Como todos sabréis, la canción original, Maggie may, es de Rod Stewart, y esta versión será del 2000, más o menos.


                      


El otro tema del que os he hablado es Miedo, y soy un poco reticente a escucharla porque siempre me ha provocado sentimientos contradictorios. Me recuerda mucho a una persona que fue muy importante en mi vida, y eso hace que me vengan múltiples pensamientos con solo oír los acordes del principio. A pesar de que ese vínculo tan fuerte con esa persona se haya roto, considero que aunque las personas se vayan los buenos recuerdos siempre permanecen, y esta canción me hace recordar que algún día tuve un sentimiento tan fuerte por alguien como para suscribir totalmente la letra de esta canción.


                       

Acabo de volver a escuchar este tema y además de un revoltijo de sentimientos también tengo que decir que Carlos Tarque es la mejor voz que ha dado el rock en España. Tenía previsto cerrar esta entrada de otra forma, pero creo que es mejor dejarlo aquí. Espero que hayáis disfrutado de esta pequeña selección musical y que paséis un buen inicio de fin de semana. Nos leemos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Silenciar la música

Hoy os traigo una de esas entradas que prometí en su día pero que por falta de tiempo no he podido hacer antes. En este caso me gustaría expresar mi opinión sobre una noticia cuyo enlace os dejo a continuación, para que la podáis leer: http://rollingstone.es/concerts/view/madrid-prohibe-la-musica-en-la-calle. Creo que el titular es lo suficientemente elocuente como para que os hagáis una idea del contenido, aunque no está de más que leáis la noticia entera. Tengo que decir también que se trata de una actualización de la noticia original, que en su momento recogía medidas más duras que las adoptadas finalmente, que a mi parecer siguen siendo exageradas y bastante absurdas.

Y es que se está penando a los músicos como si estuvieran cometiendo un acto vandálico contra la ciudad. Entendería una medida así si estas personas se dedicaran a formar un gran alboroto, pero personalmente siempre me he encontrado en la calle con músicos respetuosos, y por cierto, algunos de ellos muy talentosos.

Por estudios, vivo en Santiago de Compostela, y además me paso la mayor parte del tiempo en mi facultad, situada en el casco antiguo, justo una de las zonas en las que los músicos callejeros están más presentes. Allí, hay profesionales que están varios días a la semana tocando, sin descanso, y otros que actúan esporádicamente. Les da igual que llueva casi todos los días y que sus ingresos no sean demasiados, y siguen tocando pase lo que pase, aunque no estén en las mejores condiciones para hacerlo. Además, es gente que toca muy bien su instrumento, y no hace falta tener demasiado oído para saber si alguien toca bien o no, ni tan siquiera entender de lenguaje musical. Me parece que le dan un toque muy bohemio a la ciudad y que dan alegría a lo que para mí es básicamente un lugar de estudio, aunque estemos hablando de una zona muy bonita y eminentemente turística para todos los viajeros que se acercan a Compostela.

Así que cuando leí la noticia de lo que se pretende hacer en Madrid me pareció un comportamiento indignante, que solo busca recaudar (como tantas otras medidas que se están tomando últimamente) y hacer daño a los sectores menos pudientes, por no hablar de los ataques hacia la cultura que está acometiendo el gobierno central, como la subida del IVA al 21% en este sector. No creo que en España tengamos una buena cultura musical, ya que ni siquiera su enseñanza en las escuelas está bien planteada, lo que acarrea consecuencias posteriores. Y actuaciones como esta no hacen sino mermarla y dañarla, además de quitarle a estos músicos el poco reconocimiento social que les quedaba. Parece que aquí solo están reconocidos los músicos de cierto éxito, máxime cuando muchos son solamente cantantes, algo que no critico pero que creo que está bastante reñido con ser un músico de verdad. En el país donde el programa La Voz arrasa cada miércoles, como antes lo hicieron otros fenómenos como Operación Triunfo, que obtuvo un espectacular calado social, los músicos callejeros recibirán multas si actúan en la calle sin consentimiento, o al menos en la capital, que siempre se suele poner como paradigma de ciudad cultural.

Entrando en lo personal, os voy a contar un par de anécdotas que muestran la importancia de estos artistas dentro de los contextos de las ciudades para la gente que vive o está de turismo por ellas. La primera ocurrió en Santiago hará un par de meses a lo sumo. Salía de la facultad y bajaba como todos los días por el casco antiguo. Coincidió que había un hombre al que nunca había visto tocando la guitarra y cantando con un precioso acento argentino. Me pareció que tenía una voz maravillosa, y que la canción que tocaba era muy especial, ya que le ponía mucho sentimiento. Delante de mí iban dos chicos hablando de sus cosas, que frenaron en seco al escuchar a aquel músico e interrumpieron su conversación para hacer comentarios sobre el talento que tenía aquel hombre y lo bien que interpretaba su canción. El hombre les sonrió y les dio las gracias en cuanto hubo acabado su actuación, sinceramente agradecido por los elogios de los jóvenes. La segunda es posterior y es un recuerdo de mi reciente viaje a Madrid. Si bien allí es verdad que había muchos músicos callejeros, de los cuales ninguno hacía demasiado estruendo ni tocaba mal como les parece a los políticos que han adoptado la polémica medida, hubo uno que captó mi atención por encima de los demás. Se trataba de un acordeonista, que estaba tocando Yesterday de The Beatles por la zona de Palacio Real. No sabéis lo que es darse la vuelta, ver el palacio y sus preciosos jardines envuelto por las notas de esta famosísima melodía, y más en un instrumento tan magnético como el acordeón. Es curioso cómo ese detalle se me ha quedado extrañamente grabado en mi memoria, quizá por la nostalgia que transmitía el paisaje con esa música de fondo.

No creo que sea la única que sepa apreciar el trabajo de miles y miles de músicos callejeros que nos regalan día a día sus actuaciones, que añaden música a nuestras vidas y que ayudan a crear un ambiente mejor en las ciudades. No me queda otra que lamentar una vez más que se vaya a imponer la tontería sobre el talento, la mediocridad (y a veces, ni eso) sobre la sensibilidad y el saber hacer. Solo queda esperar que esto no dé ejemplo y que otros lugares sigan con la senda iniciada desde Madrid, ya que sería una verdadera lástima que se silenciara la música en las calles.

viernes, 26 de octubre de 2012

Vuelta a la rutina

Hola a todos de nuevo. Como veis, ya estoy por aquí, aunque eso sí, enferma y agotada, tirada en la cama. No es la mejor de las sensaciones precisamente, pero este ha sido el precio de estar unos cuantos días por Madrid.

Sabéis que no suelo hacer entradas sobre temas personales, pero la verdad es que estos días lo merecen. Y además también hemos tenido tiempo para la cultura, así que este viaje también tiene cabida por aquí. Pero evidentemente ha habido mucho más que eso.

Primero, un viajecito en un tren Alvia desde Santiago hasta Madrid, de nada menos que unas seis horas. Y luego todavía hay politicuchos como Artur Mas que dicen que el AVE gallego no es necesario... en fin, lamentable. Además, el viaje fue bastante cómico, porque nos tocó ir con un borracho que iba diciendo incongruencias varias, sin que los interventores tomaran ninguna medida, lo que provocó la incomodidad de la mayoría de los viajeros. A pesar de todo, íbamos con tanta ilusión que a Thelma y a mí nos dio un poco igual. Eso sí, Renfe nos dio unos auriculares, así que cumplí con una de mis máximas aspiraciones vitales: que Renfe me diera algo. Y por cierto, que sepáis que nos pusieron la película Intocable durante el trayecto, justo cuando hacía menos de una semana que la había visto (y cuyo post os dejo aquí por si no lo habéis leído todavía: http://deletrasyotrosvicios.blogspot.com.es/2012/10/intocable.html).

Después llegamos a Madrid y estábamos tan cansadas que deberíamos habernos quedado dormidas a las doce como muy tarde, pero no fue así porque entre los nervios por el concierto del sábado y que estábamos juntas y podíamos hablar hasta la madrugada y sin necesitad de un ordenador para hacerlo nos quedamos dormidas tardísimo. El viernes lo dedicamos a hacer turismo por Madrid (Teatro Real, Callao y parte de Gran Vía, Alcalá, Cibeles, Sol, etc.) y a ir a la Fnac, en donde, contra todo pronóstico, solo me compré Mylo Xyloto, de Coldplay. Es la primera vez que voy a la Fnac y me gasto tan poco dinero (7 euros). Como anécdota final, decir que nos perdimos de vuelta a casa y que estuvimos una hora y media dando vueltas sin saber llegar, cuando tendríamos que haber llegado en cinco minutos.

Al día siguiente nos levantamos a las siete y media para hacer cola para el concierto de Muse. Y lo peor no fue eso, sino llegar y que hubiera bastante cola. Nuestras caras de cansancio lo dicen todo, aunque también creo que la ilusión que teníamos era tan grande que traspasa las fotos.



Y bueno, qué decir de todas las anécdotas que vivimos esperando en la cola. Por ejemplo, cuando nos encontramos con nuestras amigas Ana, Pamela y Raquel; cuando traumatizamos a un niño que se preguntaba qué hacíamos allí esperando, cuando el servicio de limpieza se llevó todas las cosas que nos habían traído, etc. Para mí lo único duro fue aguantar el frío en la espalda, ya que llovía y me mojé y lo pasé bastante mal, aunque después  nos trajeron unos plumas para abrigarnos que yo no me quité ni cuando ya salió el sol.





Cuando llegó la hora de entrar al recinto no nos quedó más remedio que separarnos, pero sé que las dos disfrutamos del concierto. El concierto en sí se merece una entrada entera, aunque para mí es algo tan personal que no sé si la haré. Muse no defraudaron, y aunque como os dije que harían no tocaron Bliss estuvieron tan inconmensurables como siempre. Tuve la suerte de estar en una de las primeras filas y de ver el concierto desde una posición privilegiada, y todavía a día de hoy no me puedo creer haber estado tan cerca de Matt Bellamy. Y para los que os lo preguntáis... sí, lloré en el concierto, al inicio, porque no me podía creer que estuviera ante Muse otra vez. Por cierto, decir que me gustaron bastante los teloneros, The Joy Formidable, aunque es cierto que estábamos todos tan impacientes por ver a Muse que no les prestamos la atención suficiente.



Y aunque el concierto era la excusa para ir a Madrid, el lunes, tras un domingo de descanso, volvimos a hacer turismo por Gran Vía, Plaza de España, Sol, Palacio Real, Teatro Real y unos cuantos sitios más. Ya después de comer fuimos al Museo del Prado, que para mí es visita obligada cuando voy a Madrid, y estuvimos allí tres horas recorriéndolo. Eso me recordó que os debo unas cuantas entradas dedicadas a algunos cuadros, que es algo que he dejado de lado en el blog a pesar de que me gusta mucho ese tema. Y hablando de Gran Vía, me hubiera encantado ir a ver algún musical, sobre todo El Rey León o Sonrisas y Lágrimas, ya que tengo un gran recuerdo de cuando fui a ver hace casi dos años Los Miserables en el teatro Lope de Vega.

El martes volvimos de nuevo en tren, con un viaje más relajado pero también más intenso, porque al ser el viaje de vuelta se nos hizo más duro. Además, yo creo que empezaba a estar enferma, y así sigo a día de hoy. Pero a pesar de ello estoy muy feliz, porque ha sido una experiencia inolvidable para mí y creo que me hacía falta darme este capricho antes de encarar completamente este curso tan duro que tengo por delante.

Supongo que a la mayoría esta entrada os dará igual, pero me apetecía compartir con vosotros un momento tan bonito y especial de mi vida, que ojalá se pueda repetir próximamente. De todos modos, en breve ya haré una entrada similar a las habituales, esperando por supuesto que esta también os haya gustado. Nos leemos.




*Las fotos son cortesía de Thelma y de Raquel (gracias). 

jueves, 18 de octubre de 2012

Rumbo a Madrid

Normalmente cuando os escribo lo hago estando calmada y siendo muy consciente de lo que estoy diciendo. Bien, pues hoy no, porque me comen los nervios. Y es que mañana (¡pero qué digo mañana, hoy mismo, quedan horas!) me voy a Madrid para ver el sábado a Muse, y por si esto fuera poco me voy con la loca de Thelma, de la que os dejo un enlace a su blog: http://demenciaespacialentusojos.blogspot.com.es/. Y ahora es cuando entráis en su blog y pensáis "Dios mío, ¿te vas con esa loca?" Pues sí xD Esa loca es mi mejor amiga, lo que pasa que yo disimulo bastante bien mis pequeñas taras en este blog.

Os cuento todo esto, que supongo que os importará un pepino, porque estos días no voy a actualizar, ya que vamos a aprovechar para estar por Madrid y darnos unos cuantos paseos por allí. De todos modos, podéis estar seguros de que para la semana habrá por lo menos una nueva entrada, porque pienso deciros que estoy de vuelta sana y salva y de paso contaros algo.

Como tengo que irme a dormir ya, os voy a dejar una canción de Muse que refleja mi estado anímico actual. Nada me haría más ilusión que verla en directo, pero me temo que  va a ser imposible, así que me tendré que conformar con ver el vídeo con vosotros, que no os poco teniendo en cuenta que es probablemente el último vídeo de Muse que voy a ver antes de su concierto. No sabéis la ilusión que me hace verlos de nuevo, de verdad. Pude verlos en Santiago en 2010, y aunque fue una de las mejores noches de mi vida me sentí bastante sola, porque tuve que ir yo sola y además me dieron plantón a las tres de la tarde, cuando ya llevaba unas cuantas horas haciendo cola para entrar. Me puse tan triste y tan nerviosa que hasta dudé de si era seguro ir al concierto, pero al final mi amor por Muse pudo más y disfruté como una enana. Además, tuve una suerte increíble, ya que hice cola con unas chicas fantásticas de Ponferrada que me acogieron como si fuera una más de su pandilla, y al final del concierto, cuando llegó el momento de volver sola hacia la estación de tren a las cuatro de la mañana y por una zona de Santiago que no conozco nada, me acerqué a un grupito de dos chicas y un chico y se portaron genial conmigo, llevándome hasta una parada de taxis y esperando incluso a que llegara uno que me recogiera. Luego Renfe hizo de las suyas y el tren tardó unas tres horas en llegar a mi parada, cuando el tiempo normal de ese trayecto son unos treinta y cinco minutos, pero incluso en el tren pude hablar con unas chicas muy simpáticas que me dieron conversación durante el mal rato que pasamos. Así que poder compartir este nuevo concierto con muchos amigos, incluso algunos a los que nunca he tenido la oportunidad de ver antes, es un regalo fantástico que no pienso desaprovechar. Va a ser increíble poder estar con ellos y disfrutar del espectáculo todos juntos.

En fin, que me pongo ñoña y no me pega nada ;-) Os dejo el temazo Bliss, del disco Origin of Symmetry, que es sin duda uno de mis favoritos de Muse.




En fin, espero que lo paséis bien durante mi corta ausencia. Como siempre, podéis dejar los comentarios que queráis que yo los responderé encantada a mi vuelta. Mil besos para todos.

lunes, 15 de octubre de 2012

Obsesiones

Hola a todos de nuevo. Os escribo sin deber hacerlo, ya que tengo que acabar de leer los epílogos de un libro que mañana veremos en clase, pero me da rabia saber que os debo una entrada que está a medio escribir y que hoy tampoco podré finalizar.

De todos modos, no hay cosa que me guste más que pasarme por aquí a dejaros algo nuevo, aunque como va a pasar hoy, sea una entrada breve.

En este caso, os voy a dejar una canción, pero eso sí, en dos versiones distintas. Y de paso os voy a contar un poco la historia que me llevó a ella, que es bastante curiosa y un poco simpática también.

Este verano, al acabar de comer tarde (sobre las cuatro), a mis padres y a mí nos daba tiempo a escuchar de fondo un programa de radio sobre deportes, a nivel comarcal. La verdad es que siempre comemos con la radio de fondo, porque creemos que no distrae, porque deja prestar atención a la conversación familiar, al contrario que la televisión, pero que sí aporta ese toque de compañía y, además, nos permite enterarnos rápidamente de lo que ha pasado en nuestro entorno más inmediato. Pero al tener que comer tarde por culpa del horario de verano nos quedábamos sin oír las noticias que el resto del año acompañan nuestras comidas. Así que como podréis entender no nos interesaba demasiado el programa de deportes, sino que más bien poníamos la radio por costumbre y por esa compañía de la que hablaba antes.

Sin embargo, sí había algo que captaba mi atención, y era la canción de fondo que utilizaban para dar las últimas noticias y cerrar el programa. Intenté reconocerla, pero no fui capaz, y posteriormente intenté comprender algo de su letra, pero no lo logré al estar el locutor hablando por encima de la melodía. Llegué incluso a preguntar a amigos sobre si tenían idea de qué canción coincidía con mi pobre descripción, pero evidentemente sabía tan poco de ella que no tuvieron mucho que hacer.

Buscando en Internet encontré algunas páginas que identifican canciones. En mi caso probé sobre todo en la web http://www.midomi.com/, pero no reconoció mi penoso tatareo y tuve que conformarme con saber que la página sí funcionaba con canciones que ya conocía.

En un momento de desesperación ya decidí grabar la canción directamente de la radio, con el teléfono móvil. A partir de ahí, conecté mis auriculares con el teléfono, cogí bolígrafo y papel y empecé a transcribir la poca letra que el locutor permitía que se escuchara. Al final, pude dar con un renglón seguido, y a partir de ahí busqué esa letra en Google y sí, por fin, encontré la canción que estaba buscando.

Como el grupo ha bloqueado el vídeo de la canción en su cuenta de Youtube y me da cierto miedo poner aquí vídeos que no sean de la cuenta del artista, voy a dejaros un enlace para que disfrutéis de la canción. Seguro que la reconocéis, en esta versión o en la original.


                                   http://youtu.be/Y5TGKJTFXAY


Pues sí, para mí también fue una sorpresa estar ante Behind Blue Eyes, que es a todas luces una canción muy conocida.. En mi defensa debo decir que se escuchaba muy bajo y que sufrí para sacar una pequeña frase que me permitiera buscar la letra en Google y llegar a la canción.

Ya para terminar, os dejo la versión de The Who, también en un enlace, para que podáis establecer semejanzas y decidir cuál os gusta más.


                       http://youtu.be/BfuWXRZe9yA

Tengo que reconocer que soy una persona bastante obsesiva, y que una vez que algo se me mete en la cabeza es difícil que salga de ahí. Me ha pasado lo misma con otras canciones, libros, grupos, etc., y siempre acabo encontrándolos. Solo es cuestión de insistir un poco, como en este caso.

En fin, me despido por hoy, esperando que la próxima vez que os pueda escribir sea para terminar una reseña sobre una película muy especial que vi hace un par de noches. Nos leemos.





jueves, 20 de septiembre de 2012

Playlist para mejorar el ánimo

Hola a todos de nuevo. Hoy os escribo por fin desde mi ordenador, ya que al fin ha llegado el cargador y puedo volver a usar este equipo, y además lo hago desde casa, sin clases y más relajada.

Tenía pensado leer algo hoy, pero me duele mucho la cabeza y empiezo a sospechar que tengo un problema de vista cansada. A ver si a partir de mañana puedo leer algo y aprovechar el fin de semana.

Pero como me apetecía escribiros le he estado dando vueltas a la cabeza para ver sobre qué podía escribir hoy. Y he pensado que nunca he hecho un post con algunas canciones que llevo en mi mp4, y creo que puede ser interesante compartir estos temas con vosotros, ya que a lo mejor descubrís alguna canción y, de paso, me vais conociendo aún más.

Evidentemente no puedo poner todas las canciones que tengo guardadas, pero sí voy a dejaros las que más escucho o las que por alguna razón son especiales para mí. Creo que hay bastante diversidad y que todas merecen una escucha. Y como estos días he tenido bastante trabajo y estoy cansada, voy a hacer una lista de canciones que me motivan y me animan cuando tengo algún bajón anímico o de fuerzas. Empezamos.

1. Common People, de Pulp. TEMAZO. Para mí, un imprescindible del britpop, un himno por el que no pasa el tiempo. Sigue sonando actual y conserva su rebeldía. Ha habido épocas en las que en mi mp4 solamente sonaba esta canción, ya que he tenido una obsesión importante con ella, porque me animaba mucho y tras escucharla me sentía con fuerzas renovadas para afrontar lo que fuera. Y todavía me sigue pasando a día de hoy.



2. Somebody to love, de Queen. La historia de cómo conocí esta canción es muy curiosa. Cuando era bastante pequeña había un precioso anuncio de Coca Cola en el que sonaba de fondo esta canción, y desde esa siempre ha sido una de mis canciones favoritas. Tanto la letra como la música son maravillosas, por no hablar de la espectacular voz de Freddie Mercury. Imprescindible.



3. Yellow / Fix you, de Coldplay. Sí, sé que es trampa poner dos canciones en el mismo número, pero no quería poner dos canciones del mismo grupo en la lista. Pero es que en este caso soy incapaz de elegir, ya que ambas son muy especiales para mí. La primera, porque creo que evoca esa historia de amor que todos hemos tenido y que nos ha marcado para siempre; la segunda, porque la escucho cuando estoy en Santiago y tengo ganas de volver a casa, porque me calma ese "lights will guide you home" del estribillo. Para mí, ambas son de lo mejorcito de Coldplay. Y os lo dice una gran fan del grupo, así que podéis creerme.





4. Bad day, de R.E.M. En realidad iba a poner Losing my religion, ya que siempre me ha gustado y además ya de adolescente descubrí que era número uno en las listas de todo el mundo el día que yo nací, pero Bad day siempre me saca esa sonrisa que tanto se necesita cuando no estás del todo bien. Me pone de tan buen humor que creo que se merece un hueco en esta lista.



5. Somewhere I belong, de Linkin Park. Esta canción es una concesión a mi adolescencia, ya que fue en esa época cuando salió a la luz, y desde entonces siempre me ha acompañado en mis malos momentos. Simplemente me encanta.




6. Bitter Sweet Symphony, de The Verve. Otra canción enorme y clave en el britpop, que como veis me gusta muchísimo. Rebelde y fresca como el primer día. Y el vídeo me gusta tanto y lo he visto tantas veces que cuando voy por la calle y hay demasiada gente siempre me acuerdo de él ;-)



7. Paint it black, de The Rolling Stones. Clasicazo y banda sonora de muchas de mis mejores noches. Siempre mejora una fiesta y crea un ambiente espectacular en cuanto suenan los primeros acordes.



8. Ziggy Stardust, de David Bowie. No sé qué puedo escribir de esta canción, sinceramente. Es maravillosa y tenía que escoger algo de Bowie, y hoy me inclino por este tema. Me apasiona.



9. Take me out, de Franz Ferdinand. Esto es un chute de energía y lo demás tonterías. Perfecta para ir de camino al trabajo, a clase o a una cita a la que no tengáis demasiadas ganas de asistir.



10. Knights of Cydonia / Hysteria, de Muse. No podían faltar Muse, y no he podido elegir entre estos dos temazos. Cuando necesito ánimos, cojo mi mp4, lo pongo a un volumen bastante alto y las pongo a sonar, en este orden y en su directo recogido en el disco HAARP, en uno de sus conciertos en Wembley. Y se me quitan todas las penas, y los problemas parecen tener fácil solución. Y en un mes estaré escuchándolos en directo... se me pone la piel de gallina solo de pensarlo.





Podría poneros mil canciones más, pero no quiero que el post se haga demasiado largo. De todos modos, me ha gustado mucho realizar este tipo de entrada y creo que haré algunas más, porque se me han ocurrido varias mientras estaba configurando esta lista. Así que espero que os guste esta playlist y que queráis leer otras. Nos leemos.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Un poquito de misterio

Antes de desvelar el significado del título del post, quiero informaros de que todavía no me ha llegado el maldito cargador. Si os digo la verdad, estoy hasta un poco desanimada, y no por el hecho de no tener acceso a mi propio ordenador, sino porque llevo tantos días esperando sin novedades que estos últimos días de vacaciones los estoy pasando como si fueran una triste cuenta atrás.

Pero bueno, no os he escrito para deciros nada malo, sino todo lo contrario. Quiero adelantaros que estoy leyendo un libro que creo que a partir de hoy (porque pienso acabarlo ya, sea a la hora que sea) será uno de mis favoritos. Y sabéis que esos libros preferidos forman parte de un club selecto en el que es muy difícil entrar, pero es que realmente  me tiene entusiasmada. Es una novela formada por brevísimos capítulos, de una página casi todos,  que mezcla la historia de los personajes con la Historia que les toca vivir: nada más y nada menos que las primeras décadas del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial...

De momento no os doy más detalles, porque aún no he acabado de leer y quiero reservarme todos los datos para hacer una entrada que os empuje a leer este maravilloso libro. Pero ya os adelanto que es una de esas joyas que, si os gusta leer, debéis tener a mano.

Y pensando en este libro, se me ha venido una canción a la cabeza. La verdad es que es una canción muy especial para mí, porque me trae muchos recuerdos de cierta etapa de mi vida, pero creo que es la ocasión perfecta para compartirla con todos vosotros. Como no me deja insertar el vídeo, voy a dejar la URL para que lo veáis, ya que además este vídeo es una interpretación de la canción en directo, y pone los pelos de punta. La canción es de Amaral y se titula Enamorada. Creo que sobran las palabras, ¿no?

                                                         http://youtu.be/fNnFtnExdbE

Mañana prometo desvelaros ya todos los secretos acerca de mi descubrimiento literario de hoy. Gracias por seguirme tanto, de verdad. Nos leemos.


viernes, 7 de septiembre de 2012

Rock of Ages // Madness

Hola a todos. Os escribo a horas intempestivas y desde otro ordenador, para que veáis que me acuerdo mucho de vosotros y sigo con unas enormes ganas de escribiros. Espero que mañana me llegue el cargador, y entonces todo volverá a la normalidad, incluidas las entradas escritas con regularidad, que veo que me lo reclamáis, cosa que en lugar de hacerme sentir presionada, me hace sentir muy valorada y querida. Gracias.

La verdad es que estos días no he hecho nada digno de contaros por aquí, ya que he estado preparando la mudanza para el nuevo curso y estoy aprovechando los últimos días que me quedan de vacaciones estando con la gente a la quiero. 

Pero bueno, ya sabéis que siempre tengo algo que enseñaros, y en este caso son una pequeña (no) recomendación y un videoclip. Y ahora es cuando ya sabéis de qué videoclip os voy a hablar ;-) 

Ayer por la noche me vine temprano para cama y quise ver alguna película. Me sentí algo atraída hacia Rock of Ages, porque había visto varios reportajes sobre ella en el programa Todo cine, de La Sexta 3. Aunque el género musical no me apasiona, tenía cierta curiosidad sobre la película por el reparto y, sobre todo, por ver el papel de Tom Cruise, metido en la piel de una estrella del rock, ya que hablaban bastante bien de su labor en la cinta. Pues bien, yo no me puedo mojar, porque no llegué tan lejos. A los quince minutos decidí dejar de ver la película, y eso en mí es bastante raro, así que podéis haceros una idea de lo que me pareció Rock of Ages

Al menos al comienzo de la película, no era más que la típica historia de "chica de pueblo llega a la gran ciudad para convertirse en cantante, conoce a chico, empieza a trabajar en un bar, se enamora de chico". Con este inicio, podría ser hasta El bar Coyote, que cuando era pequeña me encantaba, ya que su protagonista, Piper Perabo, tenía un magnetismo especial. Pero tenía nueve años, y ahora tengo veintiuno, y como es natural ya no me gustan las mismas cosas y tengo otro criterio. Además, las canciones no están bien hiladas dentro de la historia, sino que simplemente aparecen una detrás de otra, cosa que en los buenos musicales no ocurre. 

En fin, yo no quiero desanimaros, y quizá si os gustan los musicales os guste Rock of Ages, pero yo creo que en el cine están echando películas mucho más interesantes que esta, y con lo caro que está es mejor ver una buena película que una que a priori no pinta nada bien. No me gusta hacer comentarios de algo que he visto parcialmente, pero no me sentía capaz de ver ni un minuto más de la película, de lo aburrida que me pareció. 


Y ya cambiando de tema, os voy a hablar del videoclip, que no es otro que el recién estrenado vídeo de Madness, de Muse. Ya, ya sé que en la última entrada os puse otra canción del mismo grupo, pero yo creo que vale la pena repetirme y dejaros aquí esta maravilla de canción y de vídeo. Y no, no voy a comentar nada sobre los ¿maravillosos? ¿espectaculares? ¿increíbles? ojos de Matt Bellamy. Bueno, quizá ya lo haya hecho ;-) 




Estoy de acuerdo con muchos fans de Muse que dicen que no es lo que se esperaban de la banda, pero es innegable que Madness es una canción increíble y que el grupo siempre se ha caracterizado por experimentar con la música y por no quedarse anclados en un estilo, con el mérito que esto conlleva. La letra es una maravillosa declaración de amor y la voz de Matt luce espléndida como siempre.

Así que bueno, espero que os guste mucho Madness y que si alguien ve Rock of Ages me dé su opinión, que si a alguien le gusta de verdad quizá me replantee mi postura hacia ella. Yo ya me despido por hoy, que es bastante tarde. Espero que la próxima vez que os escriba sea ya desde mi ordenador. Nos leemos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Invincible

Hoy me he levantado de muy buen ánimo, con ganas de continuar con esta nueva etapa de mi vida. Y para alegrarme un poco más la mañana me he puesto a escuchar a Muse, que como sabéis es uno de mis grupos favoritos. Concretamente, decidí escuchar uno de sus discos, titulado Black Holes and Revelations, publicado en 2006, aunque no lo he podido escuchar entero. Pero sí he escuchado lo suficiente como para llegar a cierta canción y decidir que tenía que hacer una entrada con ella.

Ya os he contado que llevo una temporada un poco baja de ánimos, y si no he ido a peor ha sido por el inmejorable apoyo de mis amigos, que son pocos pero escogidos. Así que cuando he escuchado la canción se me han venido a la cabeza todos los que han estado ahí en estos momentos, escuchándome, dándome ánimos e intentando (y logrando) sacarme siempre una sonrisa. Solo por eso, vale la pena haberme llevado tantas decepciones con amigos, porque al final he encontrado mi sitio. Gracias por estar ahí.

No me enrollo más, os voy a dejar la canción en directo, en uno de los muchos conciertos que Muse ha dado en Wembley. Se llama Invincible y me haríais muy feliz si la escucharais si todavía nunca lo habéis hecho.



                              Together we're invincible ;-)

Además de como homenaje a mis amigos y excusa para poner algo de Muse, también quiero aprovechar esta entrada para deciros que no tengo el ordenador a mi disposición hasta que no me llegue el nuevo cargador, que viene en camino, así que intentaré actualizar el blog desde este, aunque no lo puedo utilizar a la hora que quiera. De todos modos, seguimos en contacto tanto aquí como en mi Twitter personal como en el correo electrónico que tenéis a la derecha. Nos leemos.


miércoles, 15 de agosto de 2012

Empezando de nuevo

A pesar de la tormenta, de la metafórica y de la real, estoy mucho mejor. Preparada ya para seguir, con mi libro de Los girasoles ciegos aquí al lado mientras escucho un temazo de esos que no se pueden describir. Una unión de lo mejor de la música de siempre.




Así que supongo que estaré una hora por aquí, leyendo y escuchando a Bowie, uno de esos genios a los que nunca se les homenajeará tanto como merecen, al menos mientras vivan. Grande entre los grandes, y, debo decir, clara influencia que tiene el gusto musical de mi padre sobre mí. Estoy pensando que un día de estos pondré unas cuantas canciones que descubrí y que adoro gracias a él.

Disfrutad del verano y de la vida, que es muy corta. Las tormentas no merecen la pena nada más que para disfrutarlas tras la ventana.


martes, 31 de julio de 2012

Jafñjoabañvojñbdij

Y ahora pensaréis que me he vuelto loca, con semejante título que he puesto. Pues casi, casi... porque ayer acabé el libro 2 de 1Q84... y mi consejo es que si os gusta Murakami os compréis los dos libros, que ahora ya han sacado el pack y sale a cuenta. Y es que el final del libro 2 deja todas las incógnitas sin resolver, y aun por encima en el punto álgido. Estoy deseando tener en mis manos la tercera parte, que ya os adelanto que en cuanto tenga unos eurillos será mi próxima compra. Estoy enganchada al máximo a la historia, es fantástica y cuenta con el maravilloso ritmo que solo Murakami sabe imprimir a su obra, y que la hace tan especial. Debo reconocer que nada más comenzar a leer 1Q84 tuve serias dudas de que me fuera a gustar, o al menos de que me gustara tanto como todo lo que he leído de este autor, pero como podéis ver estoy más ansiosa que nunca por leer algo suyo. Apuesto por un final apoteósico, aunque de momento no me arriesgo a hacer conjeturas sobre el final de la obra, porque siempre hay un final sorprendente e inesperado.

Para leer algo por el medio de las partes 1 y 2 y la 3 he empezado a leer El extranjero, de Albert Camus. Comencé con la lectura ayer, de madrugada, y lo dejé justo cuando empezaba a leer la segunda parte, para leerla esta noche, en cuanto acabe de escribir aquí. De momento me ha gustado, pero claro, queda la parte más intensa del libro, y la más famosa también, así que no puedo decir mucho en general de este libro.

En cualquier caso, espero tener muy pronto en mis manos el tercer libro, y ya os iré comentando cómo va esa lectura. Seguro que igual de bien que las dos primeras partes, porque de momento 1Q84 me parece una obra brillante.

Y de propina os dejo un temazo, y además en una versión que me gusta más incluso que la del disco.


Me imagino a mí misma haciendo un playback buenísimo de esta canción, la verdad. A lo mejor un día me animo, quién sabe ;) Nos leemos.

viernes, 5 de agosto de 2011

¿Decaído? La canción perfecta para los días de desánimo

Todos tenemos nuestros días malos. Por muy simpáticos que seamos, o aunque estemos pasando una buena racha, todos tenemos algún día de esos en los que nos cuesta sonreír, protestamos sin motivo e incluso nos enfadamos por tonterías varias con alguien que no se lo merece.

No tengo un remedio mágico contra eso, y de hecho debo confesar que me pasa a menudo. Es algo inevitable, que algunas personas apenas podemos controlar. Pero para todo hay solución, y yo hoy os propongo una que no dura más de cuatro minutos. Eso sí, yo creo que la mejor opción es parar cinco minutos de hacer lo que estemos haciendo, aislarnos y ponernos unos auriculares. Y abandonarse a esa melodía que nos transporta a un ambiente de felicidad increíble.

Son cinco minutos de risas, de verano aunque sea enero, de buenas sensaciones... a mí, me relaja. Es una canción alegre, sin grandes pretensiones en cuanto a la letra, pero con un aroma de alegría que hace que la queramos oír mil veces. Estoy hablando de Bohemian like you, de The Dandy Warhols.


Sí, el videoclip también transmite una sensación genial.

A los que os suene y no sepáis de qué, os recuerdo que hace unos cuantos años (¡qué rápido pasa el tiempo!) fue banda sonora de una campaña de publicidad de una conocida empresa de telecomunicaciones, a la que no voy a mencionar porque mi experiencia personal con ella tampoco fue demasiado buena, y además no me pagan por ello.

En fin, espero que os sirva para relajaros en esas situaciones de la vida cotidiana que ponen a prueba nuestros nervios.


lunes, 25 de julio de 2011

Cuánta hipocresía

Llevo desde hace dos días queriendo escribir esto, pero estaba esperando a que por fin salieran a la luz los resultados de la autopsia que le han practicado a Amy Winehouse, que según afirma la última hora del periódico El País no ha sido concluyente. Decidí esperar por respeto y porque me parece que con datos en la mano se puede argumentar mejor, pero en vista de que aún pasarán de dos a cuatro semanas para saber lo que realmente ocurrió, me he decidido a decir lo que pienso ahora mismo.

No voy a extenderme mucho sobre el enorme talento de la cantante británica, porque para eso están sus discos y sus actuaciones (de cuando estaba bien, por supuesto). Tiene un mérito enorme por haber relanzado un género como el soul, y más aún, por haberlo llevado hasta lo más alto de las listas de ventas, como por ejemplo, la española, muy poco dada a salirse de los cánones habituales en cuanto a sus números uno.

Pero todo eso ya lo sabéis. Ahora sólo quiero hacer una reflexión sobre lo ocurrido con esta artista, tanto mientras estaba viva como ahora que ha fallecido.

Todos sabíamos del abuso que Amy Winehouse hacía de las drogas (en ellas incluyo al alcohol, que también lo es, por muy permisiva que sea la sociedad con él). Soy consciente de la desesperación en la que se hallaban sus padres, que lucharon por la recuperación de su hija, internándola en varios centros de desintoxicación. Quizá si ella hubiera sido mi hija la habría arrancado de la música, sin más, y me la hubiera llevado directamente a casa. Pero no podemos hablar sin habernos visto en una situación tan sumamente difícil como es tener un hijo con una adicción tan fuerte y destructiva.

Lo que es absolutamente indefendible es la actuación de su discográfica y de sus agentes. Es increíble que en el mundo de la música se exprima tantísimo al artista y se le cuide tan poco. ¿Por qué nadie de la industria musical se interesó por su salud? Podrían haberle exigido una recuperación para grabar su tercer álbum o para organizarle una gira. Ahora que ha muerto, todos nos hemos acordado de su última actuación, en la que la cantante estaba totalmente perjudicada y apenas se podía mover sobre el escenario. ¿Quién le permitió iniciar esa gira y salir al escenario en ese horrible estado? En mi opinión, muchas de las personas que rodean a los artistas sólo están a su lado mientras estos tienen éxito, y cuando afrontan alguna dificultad, se alejan. Se olvidan de que son personas, en su mayoría muy jóvenes, que consiguen mucho dinero y que tienen muy fácil conseguir todo lo que quieran, hasta el punto de perder el norte. Es increíble que a nadie que trabaje en ese mundillo se le haya ocurrido alguna medida para evitar estos comportamientos.

Tampoco me parece bien la sobreexposición a la que se vio sometida la vida privada de Amy Winehouse. Vale, su ex marido no era precisamente una joya, pero decirlo las 24 horas del día es excesivo, y además, nadie se droga si no quiere* (o al menos, no en este caso en concreto). Decir cosas como que él la mató es, simplemente, una acusación tremenda y una afirmación totalmente inexacta. Me recuerda a cuando los chicos de 15 años empiezan a dejar de ir a clase para ir a fumar al parque y sus madres les echan la culpa a las "malas" compañías de sus hijos. Pues no, oiga, cada persona tiene su propia responsabilidad. Y más cuando pasas de los 20 años, como era el caso de esta mujer.

Pero lo que más me da que pensar es el trato que está recibiendo ahora. Antes de la tarde del sábado, Amy Winehouse era para la mayoría una drogadicta que se caía por los escenarios de medio mundo, un blanco fácil de críticas y el hazmerreír de medios sensacionalistas como el ya clausurado News of the world. A partir de que se difundió la terrible noticia de su desaparición, empezaron a surgir apelativos como "la nueva reina del soul", "una de las mejores voces de los últimos años" y demás ñoñerías. Señores, esa mujer siempre ha sido la misma, siempre ha sido una reina de la música, aunque muchos se quedaran simplemente con sus problemas con las drogas y obviaran la calidad de su música. ¿Por qué ahora, que ya ha muerto, la alabáis como si fuera el máximo icono que ha dado la música? Los mismos que antes la criticaban no cesan de comprar sus discos, hasta hacer que estos se agoten en todas las tiendas del mundo; las radios han vuelto a poner sus canciones más exitosas, después de un tiempo sin hacerlo. ¿Acaso no es la misma cantante, con idéntico talento, la viva y la muerta? Quienes se reían de sus patéticas actuaciones, ahora se declaran conmocionados por su pérdida. Quizá si la mayor parte de la sociedad no se hubiera reído de sus desgracias, esta mujer extremadamente sensible estaría hoy viva. Quizá si alguien más que sus padres le hubiera tendido la mano para ayudarla, no habría muerto el sábado. Quizá si esa artista no hubiera nacido con ese gran don que era su voz y su vocación musical estaría hoy con nosotros, aunque nosotros no lo supiéramos. Ahora quedará su voz, para que esos quienes le dieron la espalda en vida se hagan más millonarios todavía, a su costa. Una lástima. Un abrazo para esos padres que han perdido una hija tan joven.


*Con esta afirmación quiero decir que empezó a abusar de las drogas por propia voluntad; es obvio que cuando alguien se engancha ya no tiene poder sobre sí mismo para decidir dejar de drogarse. 

domingo, 24 de julio de 2011

Los discos originales, o como timar a un fan

Bueno, antes de nada, os anuncio que esto que recibe el nombre de Miscelánea servirá para que una humilde servidora pueda hablar de otras cosas, más allá de los temas habituales. Y aunque esta entrada que sirve para inaugurar esta sección del blog va a ir enfocada hacia la música, se escapa de mi esquema habitual de hablaros de un grupo, canción o disco.

Y es que hoy, después de meses y meses de trabajo (y vagancia, que llevo dos meses de vacaciones, pero en fin...) me he puesto a grabar mis últimos discos comprados en mi ordenador, con el fin de luego pasarlos al mp4. Y me he encontrado con una desagradable sorpresa: algunos de ellos se oyen mal, con una especie de ruido de viento de fondo, que impide que las canciones se escuchen nítidamente. Algunos de los discos con los que me ha sucedido esto son Haarp, Hullabaloo y Absolution, los tres de Muse, y ya me había pasado con uno de MClan hace un año.

Lo que me molesta enormemente de todo esto es haberme gastado mis ahorrillos en estos discos, para que ahora no pueda utilizarlos del modo en que los quería usar habitualmente, es decir, en mi mp4. Los discos funcionan perfectamente en una cadena musical común, pero no en el ordenador. ¿Medida antipirata, quizás?

Ahora que se ha destapado todo el caso SGAE, hay muchas críticas hasta esta organización desde las altas esferas del poder, que anteriormente apoyaba a dicha organización con los ojos cerrados. Nos acusan de ladrones, por tomar de la Red canciones, discos, películas o libros, sin tener ningún tipo de prueba sobre ello. Nos hacen pagar un "canon digital" como medida preventiva (no vaya a ser que nos bajemos canciones ilegalmente, oiga). Que si tú te has comprado un CD para meter tus fotografías personales, tus trabajos universitarios o lo que sea, te jodes. Es como si estuviéramos pagando nuestros propios derechos de autor. Vamos, una vergüenza. Y no voy a hablar de la señora González-Sinde, que ahora va de guay hablando de lo que le gustan grupitos españoles del indie en la Rolling Stone. En fin...

El motivo de mi enfado es, básicamente, que yo decidí libremente gastarme mis pocos ahorros en unos discos originales, comprados en sitios tan conocidos como la FNAC. Soy de esa clase de personas a las que le gusta coleccionar los discos de los grupos o cantantes que le gustan, qué le vamos a hacer. Y hoy, cuando me he puesto a utilizar esos discos, me he encontrado con que no podía hacerlo, y que me he gastado el dinero para nada. A esto yo lo llamo ROBO, no sé vosotros.

Pues, SGAE, lo siento por ti, pero no he tenido otra posibilidad que descargarme ilegalmente las canciones. Porque como comprenderás no me voy a gastar el dinero dos veces por la culpa de alguien de la industria musical, ya sea tuya o de las discográficas o de quien sea. No. No me dejaré robar otra vez, y esto hace que piense seriamente en seguir comprándome discos, porque aunque me gusten mucho, si no tienen utilidad es una total estupidez hacerlo.

No seré yo quien os anime a no comprar los discos originales que queráis, ni quien dé consejos de nada. Pero yo me lo pensaría.